La panadería abrió sus puertas en 2012, en la colonia Roma.

Elaborados diariamente con masa madre y fermentación lenta, nuestros panes son un mapa del mestizaje mexicano; algunos fieles a la tradición y otros, al oficio europeo y a los ingredientes de temporada.

Hogazas de masa madre, bollos, conchas, polvorones, hojaldres y pasteles. Todo convive, como se convive en esta ciudad.

Nos apasiona la forma de hacer pan que mejor le sienta al cuerpo: hecho a mano, con ingredientes de la mejor calidad, procesos mínimos y sin levaduras añadidas. Trabajamos con harinas orgánicas — varias molidas en molinos de piedra — y granos ancestrales que nos conectan con la hermosa biodiversidad de México y con nuestra cultura.